
El Millonario se mide ante un rival siempre incómodo en el Monumental. Ambos llegan separados por apenas un punto y con realidades similares. En Núñez, también se juega el peso de la memoria.

Este domingo 5 de abril, River Plate recibirá a Belgrano en el estadio Monumental por el Torneo Apertura 2026, en un duelo que promete intensidad y equilibrio. El equipo dirigido por Eduardo Coudet llega con 20 puntos, mientras que el conjunto cordobés suma 19 unidades, reflejando una paridad marcada en la tabla.

River arriba con una racha positiva y una ofensiva que empieza a encontrar regularidad, mientras que Belgrano se sostiene desde la solidez colectiva y el orden táctico. El Pirata ha hecho de la disciplina y la intensidad sus principales armas, con una propuesta que suele incomodar a los equipos grandes, especialmente cuando logra cerrar espacios y explotar la pelota parada.

En el historial entre ambos, el Millonario mantiene una leve ventaja, aunque Belgrano ha demostrado ser un rival incómodo a lo largo de los años. Esa tendencia también se traslada a los antecedentes de Coudet como entrenador: sus equipos han protagonizado enfrentamientos cerrados ante el conjunto cordobés, con marcadores ajustados y dificultades para imponer condiciones claras, una constante que anticipa un partido disputado en cada sector del campo.

Pero si hay algo que atraviesa este cruce es la memoria. Porque Belgrano no es un rival más en la historia de River: fue el equipo que lo envió al descenso en 2011, en una de las páginas más impactantes del fútbol argentino. Aquella Promoción quedó grabada para siempre, transformando cada enfrentamiento en algo más que tres puntos.

Hoy, con realidades competitivas y ambiciones similares, River y Belgrano vuelven a verse las caras. Y en Núñez, como tantas veces, el fútbol y la historia volverán a jugar su propio partido.




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