
Talleres no encuentra la victoria y perdió 3 a 1 en el Kempes ante Vélez.
La imagen del primer tiempo, es la imagen que Talleres debería usar como base para mejorar su juego en los partidos que tiene en el torneo. Es la imagen de un equipo que pudo anular al fortín en cuanto a la creación de jugadas y control de la pelota. La mitad del campo albiazul cumplió un rol clave en conseguir mas posibilidades de llegar al arco defendido por Marchiori.
Aunque en momentos Talleres le dio la pelota a Vélez, no sufrió porque el visitante no encontraba el camino al gol. Es por esta razón que llegó la apertura del marcador por parte de Ronaldo Martínez. Un gran pase, desde el mediocampo, habilitó a Chamorro que controló la pelota en el aire y asistió al paraguayo para que haga el gol de cabeza a los 27 minutos.
Pero el primer error de Talleres se vio en su mejor momento, ese de no pegarle de vuelta al rival cuando estaba tambaleando y no se afirmaba en la cancha. A pesar de la polémica del cuerpo arbitral, en la mano que no cobró al defensor de Vélez(fue un claro penal), Talleres no insistió en llegar al 2 a 0.

El fútbol no tiene lógica. Por eso el gol de Aliendro, a los 44 minutos, fue un resultado transitorio injusto, porque Talleres era el que estaba dominando el encuentro. Pero también, en este deporte, se paga cuando se pierde la concentración. El gol, del ex River, vino de un centro producto de una jugada aislada, que la defensa albiazul no pudo leer y por consiguiente no logró evitar
Si hay que comparar el efecto de ambos goles, el gol de Aliendro fue el que mas afectó al rival. Hasta el inicio del complemento todo presagiaba que Talleres iba a encontrar nuevamente la superioridad en el marcador, pero terminó siendo lo contrario, porque el equipo de Sampaoli nunca se repuso de ese empate.
La defensa de la T sigue teniendo errores graves de retroceso. Por eso, cuando Vélez decodifica que podía tomar el protagonismo y buscar la victoria, Talleres dejó muchos espacios en la última línea.

A los 79 minutos viene el gol de Silvero para el 2 a 1. El número 32 aprovechó un corner y de cabeza abrió la posibilidad del conjunto de Liniers de quedarse con el partido ganado.
Una de las claves de que gane el fortín fue que hizo lo que no hizo Talleres en el primer tiempo, pegar al rival cuando ya estaba cerca del Knock Out. Talleres entró en desesperación, buscó rápido el 2 a 2, pero quedó expuesto, por lo que el 3 a 1 viene por una contra rápida de Aguirre que asiste a Diego Váldes, quien remató en soledad para sellar el encuentro en el Kempes.
A Talleres le falta desequilibrar, cerrar a tiempo y afinar una defensa que ofrece muchos espacios en vez de ser un mural que ayude a las contras. Tiene un torneo difícil y poco tiempo, deberá trabajar arduamente para revertir la situación.





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