
Talleres perdió en Mendoza ante Gimnasia con un marcador 3 a 1. No declaró Sampaoli y su futuro es incierto.
Ante Gimnasia de Mendoza, Talleres estuvo quebrado, inconexo y sin fútbol. Porque cuando estaba empezando a jugar, se encontró con un penal que lo marcó para el resto del partido.
Sampaoli decidió poner línea de cuatro y no le sirvió. Los libretos están quemados en un Talleres que está complicado y aturdido.
En la primer subida clara de Gimnasia, que no tenía la peligrosidad de gol, Schott comete un penal innecesario. A los 9 minutos, Módica define con gran precisión para abrir el marcador en el Legrotaglie.
En ese momento, Darío Franco entendió que su equipo debía jugar con presión alta y por eso es que se encuentra sin problemas con el 2 a 0. Gimnasia partió a Talleres porque le ganó la pelota en la mitad del campo y no lo dejó dar ni dos pases seguidos.
A los 20 minutos, Modica le quita la pelota a Fatori, que estaba solo y no tenía pase, triangula con Oconor y define para el doblete, siendo un golpe que hizo tambalear a Talleres.
De allí hasta el final del primer tiempo, el lobo mendocino siguió atacando y estuvo cerca del 3 a 0.

En el complemento, Talleres comenzó con otra cara y logró inclinar la cancha, pero se encontró con Rigamonti que atajó en dos oportunidades.
Como el matador se tiró al juego ofensivo mostró su gran falencia, la defensa. El 3 a 0 de Gimnasia, a los 51 minutos, llega en un contrataque rápido donde Cingolani desde la izquierda define ante la mala salida de Unsain.
Gimnasia se replegó para cuidar el resultado, pero Talleres tampoco tuvo las ideas para buscar el descuento. Entonces contraatacó cuando pudo y quiso, teniendo la posibilidad de marcar el 4 a 0 con un penal dudoso. Sin embargo, Lencioni no pudo definir y Unsain logró atajar en segunda instancia.
Cuando el partido parecía definido, en una gresca fueron expulsados Juan Franco en el local y Roman Riquelme en el conjunto cordobés. Eso en primera instancia hizo que Gimnasia jugara más tranquilo, pero con los cambios para cuidar a los mejores jugadores, Talleres encontró los espacios y empezó a atacar.
Para irse con una mejor imagen, a los 85 minutos, Santiago Fernández descontó mano a mano para el matador, luego de un remate de Rick, que rebotó en un defensor de Gimnasia.

Quizás el resultado más justo era el 3 a 2, porque Depietri tirado por izquierda se encontró con varias pelotas y estuvo cerca de darle a Talleres una mejor cara.
Ahora la pelota queda en manos de Andrés Fassi, quien decidirá si Jorge Sampaoli continúa o no como entrenador. El hincha y la imagen que Talleres deja partido a partido (lo de Platense fue un oasis en el desierto) exigen la inevitable salida del oriundo de Casilda, que post partido no declaró en conferencia de prensa.




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