
Talleres le ganó 2 a 1 a Unión en el debut de Omar de Felippe en el Kempes.
El matador mostró la cara que el hincha necesita y ganó un partido donde estuvo confiado en lo que tiene y tomó el protagonismo necesario. Este partido, es la base con la que el entrenador debe trabajar para volver a poner a Talleres, entre los equipos de jerarquía que son serios candidatos a ganar campeonatos.
En el primer tiempo, Unión comenzó presionando, pero solo lo hizo durante los primeros 6 minutos porque Talleres absorvió bien la presión y comenzó a ganar terreno.
Fattori y Sforza hicieron todo el trabajo pesado para armar un Talleres que terminó tomando protagonismo. Allí comenzaron algunas llegadas y las posibilidades serias de abrir el marcador. Es un doble cinco que recuperó todas las pelotas que pudo y dio solidez a un mediocampo que en partidos anteriores estuvo totalmente inconexo.
Por eso, a los 39 minutos, Agustín Álvarez hace un golazo desde la entrada del área grande. Con un gran remate justificó lo construido y mostró que el equipo necesitaba ser contundente y aprovechar el momento.

Y Talleres estuvo cerca del 2 a 0, porque el delantero uruguayo se encontró con un gran centro y decidió resolver la situación con una tijera que pasó por poco al segundo palo defendido por Mansilla.
En el segundo tiempo, Talleres tenía como premisa encontrar el segundo gol para lograr la victoria y para mostrar una nueva cara, esa que muestre a un equipo que sabe a lo que juega.
Unión desordenó los papeles de Talleres, lo atacó y lo presionó, haciéndose figura Unsain. Pero aquí es donde se ve la nueva cara del matador, porque nuevamente supo resistir y absorber la presión, siempre mirando el arco contrario como meta.
A los 30 minutos llega el 2 a 0 para Talleres. Ludueña hizo mal un lateral y Álvarez recuperó la pelota en tres cuartos de cancha para trepar y asistir a Depietri, que quedó mano a mano con Mansilla y no lo perdonó. Fue una clara imagen de un Talleres que volvió a presionar a Unión, obligándolo a cometer errores no forzados.

Sin embargo, cuando estaba justificando un 3 a 0, Unión, que no dejó de buscar el descuento, se encuentra con el 2 a 1 a los 90 minutos por una cabeza de Eric Ramírez, que aprovechó un desconcierto de la defensa albiazul y quedó solo para hacer el gol.
El acierto de Omar de Felippe es haber puesto a Depietri por izquierda, confiar en Agustín Álvarez como nueve (que es el puesto para el que se lo trajo) y Rick por derecha, que colaboró retrocediendo y generando algunas contras interesantes.
Es un Talleres que se despertó justo cuando tiene los dos clásicos por delante, el sábado 19 a las 21:15 hs con Instituto y luego de la fecha FIFA con Belgrano. Si gana esos partidos, se termina de armar la imagen de un nuevo Talleres.




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