
Talleres cayó nuevamente, esta vez ante Defensa y Justicia que dio vuelta el resultado.
El equipo puede cambiar la cara, estar un poquito mejor, pero luego se desinfla y todo se pierde, como ya está perdido el año. La pelota definitivamente la tiene la dirigencia, que ya corrió a Sebastián Fassi pero deberá trabajar arduamente en el receso.
Si tiene que tomar algunos recursos para rearmar la base, debe tener en cuenta la forma de jugar en el primer tiempo. Que no fue un juego de 10 puntos, pero por lo menos pudo generar algunas llegadas para justificar abrir el marcador.
Si hay un jugador que va a tener que mantener, va a ser al «canario» Álvarez. El trabajo deberá consistir en encontrarle compañeros en el ataque, porque la intermitencia de Baroni, Depietri y Rick ya no pude tolerarse el año que viene.
Un cabezazo del 9, un remate de larga distancia de Galarza, que Borgogno cambió por una gran atajada, y un remate de Depietri que pasó por poco por el palo derecho, hicieron presagiar que el 1 a 0 venía por el lado de Talleres. La clave es que en la mitad del campo, Defensa no pudo imponerse y no tuvo un buen retroceso.
Entonces, Álvarez abrió el marcador a los 31 minutos. Luego de un buen centro por izquierda, un defensor rechazó mal la pelota y el uruguayo quedó en el punto penal para realizar un exquisito remate.
En lo que quedó del primer tiempo, los equipos se regalaron la pelota y el partido entro en una meseta.

Cuando empezó el segundo tiempo, el único equipo en cancha fue Defensa, porque Talleres se quedó en el vestuario. Al minuto y medio, Leandro Fernández recibió una pelota desde la derecha y como no tuvo marca, remató sorprendiendo a todo el Kempes.
De ahí en adelante, es cuando el albiazul se desinfló y empezó a sufrir las llegadas del halcón. Si bien respondió, pero con el paso del tiempo fue atenuando la intensidad que tuvo en la primera parte. Si no fuera por Unsain, el matador hubiera caído más rápido. El arquero será un jugador al que habrá que proteger el siguiente año.
El 2 a 1 del visitante vino cerca del final, quizás en el momento en el que Talleres se había despertado y estaba esforzándose para encontrar la victoria. Pero el gol viene por el error que tiene el equipo al momento de salir de contra, porque perdió una gran pelota en la mitad del campo y ante la desconcentración de la zaga central, aprovechó Gutiérrez para infiltrarse (luego de la asistencia de Loza) y rematar hacia el arco donde no llegaba Unsain.

Talleres necesita terminar el año, porque los recursos que tiene no están sirviendo para ganar aunque juegue bien el primer tiempo. Todo funciona si la pelota se mete en el arco, pero también hay que acompañar con el sostén del resultado y un orden en todas las líneas. Hay una base a medias y Fassi deberá reconstruir el resto para que el año que viene no sorprenda el gran vendaval que se viene.




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